Amarte

Te me has quedado tatuado en el alma. Últimamente, divaga mi alma en un sinfín de melodías, que se agolpan en mis manos para escribir, y sustituir las palabras que encajan en el rompecabezas del amor.
Descubrir el amor, amar el amor, errar en el amor, huir de él y amarte a ti. Amarte en silencio, huirte entre la gente, sentirte en el duro asfalto, escuchar la melodía de tu voz entre todo lo que no significa amor.
A mí, se me quiebran las palabras que acaban en tu nombre, a mí, me seduce el viento cuando tú guardas silencio.
A ti, el amor te vuelve loco si te enredas en las llamas que ahogan las lágrimas. A ti, te quiero ahora en mi boca y también en mi cama; en mi boca para sentir tus palabras, en mi cama para acariciarte la piel y también el alma, curar tus heridas, y encontrar el antídoto de tantas noches perdidas.
Lo sueño despierta mientras el tren se aleja a través de mi ventana, con un cristal que refleja el mundo, la vida, y el cielo que les acoge, con aromas de despedida.
Y mientras, la angustia se me agolpa en la garganta, la angustia de perderte, la angustia de sentirte sin poderte dibujar las lágrimas que te pertenecen, la tristeza que me regala en los oídos las letras de esas canciones que descansaban en la memoria, y que ahora de pronto cobran sentido.
Te buscaba ya hace años, y ahora que te he encontrado, no sé como acariciarte el alma. Pero te evoco en silencio, te dibujo esbozos de amor en la oscuridad del día, te perfilo entre letras, y le doy nombre a un amanecer vacío.
(Está vacío por no ser capaz de dejar de sentirte y amarte)

