Bailar entre tus brazos.
Quiero bailar entre tus brazos una melodía que me hable de todo lo qué no me dices. Quizá notas que se confundan entre latidos perdidos, y miradas nacientes, lejanas, profundas que incluso en la noche, se reflejan en tus manos.
Miradas, sí, como aquellas que surgían sin querer cuando el tiempo era tan sólo un instante que mordía nuestras bocas. Cuando la luna nunca quería ser cómplice en nuestra compañía porque al ser mujer, se quedaba prendida en tu cuello y a mí, no me quería ver.
Me muero por ver tus ojos mientras tus manos graban sentimientos en mi piel, me sabes a miel, me sabes al néctar que guarda tu boca para enrojecer mis labios al amanecer.
Como un dulce en medio de las rocas, como una huella que nunca se borra, como una brisa esperando en la playa, como un tejido que acaricia cada mañana…así te siento como una rosa roja preñada en mi mirada.

