Barrio de las letras
El silencio me habla con palabras entrecortadas que se mezclan en el viento de tu nombre. Hoy incluso consigo retener al silencio envuelto entre el ruido y palabras cotidianas.
Cada instante es una nota, que va formando la melodía de todo aquello que se esconde en mi interior.
A veces, me gustaría ser ave libre que divisa el paisaje bajo sus alas en movimiento. Ver los mares libres en toda su superficie, acariciar las montañas suavemente en sus laderas, sentir fluir por mi sangre cerrando los ojos, el compendio de colores oro y bronce que a veces nos regala la naturaleza. Verde campo, celeste del océano, el dorado de los trigales, como el color del cabello de aquel amor que una vez me robo un beso.
En la ciudad siempre veo el gris a través de mis ojos viajeros. Paseando entre las calles de la urbe antigua, aún en alguna esquina encuentras un recuerdo de lo que fue la ciudad cuando era niña.
Ahora, aquí, me enamoro del barrio de las letras. Huertas por nombre, bohemia por tradición. Sus calles sostienen la urbe, donde el resto de la ciudad acude a una cita con el jazz, el piano y ver las letras prendidas en el aire de quien sabe oler la tinta, que flota de los pensamientos. Allí el deseo nace en una conversación compartida de letras, escuchas a los ojos el deseo de encontrar el amor donde no espera. Allí, secuestras los momentos del ahora, sin pensar que llegará mañana, pero sabes que después el amanecer será en tu boca.
Allí deseo besarte, beber de tus labios el aroma de tu nombre, sentir en tus manos mi nombre enredado entre tus dedos.
Allí, paseando con tu mano buscando la mía, deseo recibirte sin pensar que muere el día.




Comentarios sobre Barrio de las letras
Yo también lo siento Lucas, es una parte de Madrid que me encanta.
Lo siento por los pequeños comerciantes, que de un tiempo a esta parte, siempre salen perdiendo.
Bienvenido.