Dame un beso
Estás hoy en esa línea imaginaria que sacude el instinto que me hace ser mujer. Tienes entre tus ojos y entre tus labios el camino directo hacia mi sensualidad.
Tus brazos atrapan los instantes del deseo que se escapan. Entre la oscuridad de la noche, la quietud del lago que últimamente nos acoge, con el planeta Venus imponiendo su presencia, y tus besos enganchados en mi pelo, quisiera dejarme llevar hasta el último rincón que tú me quieras llevar. Dame un beso…y el silencio se esconde en los latidos de mi piel y tu corazón.
Además de los silencios que nos abrigan entre el volante que ocupa tus manos, están los deseos de acariciar tu pelo para dejar su tacto impreso en la memoria de mi piel.
Cuando desapareces en la línea del horizonte de mis ojos, me quedo con el deseo que palpitaba en mi espalda, te añoro, y sé qué no podremos decir que no a todo lo que espera en el corazón.



