Deseo en un lago
Tu nombre está entre los rosales que alguna vez enmudeció mi voz. En un rocío limpio de una madrugada, mis sueños descansan sin saber qué decir.
Campos envueltos entre trigales que alguna vez fueron testigos del amor que nació. Sueños que ahora vuelven para recordarme que tus labios siguen encendiendo mi voz.
Estás atado en la superficie de mi piel, y te escuchó de la misma forma que una melodía se atreve a romper el silencio que busco.
La nieve reposa en tu pelo, tus manos descansan en mi recuerdo, tus besos resucitan los instantes que aún no han nacido.
Mi amor…recuérdame la próxima vez que tus ojos me amen, que mi mirada ha recordado que siempre ha sido tuya, cuando el deseo hacia mí, se quedó en la superficie del lago que nos miraba en un atardecer de un prematuro verano.

