Felices días.
Algunas veces el silencio se escapa de mí, ahora reposa en esa línea proyectada ante la mirada de la nostalgía y la inquietud del recuerdo que espera nacer, atrapado en el fuego de la pasión.
Tal vez el silencio deja de serlo, cuando adopta forma el en el sentimiento; siempre y aunque sea sín palabras, lo que decimos mora en el pensamiento que eslabón a eslabón forman las cadenas que nunca mueren, ni tan siquiera palidecen ante el rostro frio del invierno.
El silencio para mí ahora, es la mejor forma de acompañaros en Navidad.
Silencio en un recuerdo, en la nostalgía, silencio en un beso de amor y aunque los ojos digan con su mirada lo que necesite escuchar el espectador que lo recibe, amar sín palabras es a veces el mejor regalo que se puede ofrecer.
Los mejores regalos en estas fechas es mirar unos ojos, abrazar con cariño, y felicitar sembrando todo ese espacio y camino que aún está por llenar. Nunca unas manos están vacias, ni un corazón frio, si la pasión, la emoción, el sentimiento y la razón, caminan enlazando las manos que siempre esperan en nuestro viaje hacía la vida.
Celebremos estos días con abrazos e ilusiones compartidos. Pero nunca olvidemos a esa parte del mundo que de alguna manera, muere a cada segundo, ellos, ellas, son el mejor recordatorio de todo lo que aún está por hacer.
Felices días e instantes inoilvidables para tod@s...estamos en el camino.
Un abrazo muy especial para Keka y Fernando...dos encuentros felices por abrir este blog.

