Entre la luna y el mar.
Entre la luna y el mar, hay esta noche un espacio que sólo tú puedes llenar. La brisa nocturna mece las olas hacía la orilla. Tu sonrisa me mece a mí.
Tus dedos acarician el deseo, y se hacen cómplices de los secretos encerrados en el sonido del mar; un sonido que no es completo porque tú, no estás.
Se muere la melancolía, resucitan los versos que fermentaban en mis dedos. Y ahora lejos de todo, pero cerca de nada, me abrazas en la soledad, que sólo tú sabes resucitar en cada madrugada.
Soledad que baña el silencio de dos miradas, que mueren por encontrarse en instantes sin nombre, en días sin coartadas de palabras vacías.
Es un dulce pasar de los momentos, que me trae este mar. Mar que me besa, me habla y me enreda en los brazos de una luna casi llena, pero enamorada.



