Me matan las lágrimas
Me matan hoy las lágrimas por dentro. Sé que la ternura descansa en el borde del precipicio que a veces me enseñas. Sé que a pesar de conocer el viejo secreto del que hablas, no me conformo con perderte.
Debo aprender a desprenderme.
Quizás estoy en un camino, que resbala entre tu vida y la mía. Cuando las lágrimas me avisan del dolor que crece intento recordar el calor de tu mirada, pero no me consuelan tus palabras o tus frases que siempre llevan una media despedida.
Quizás sea yo la que debe aprender a decir adiós entre medias sonrisas, quizás pueda a partir de mañana aprender a ignorar que mi amor nunca alcanza los huecos vacíos de tu corazón. Debo ser yo, tú nunca me dices adiós; tú tienes más miedo a perderme que yo a ti.
Eso seguramente será porque tú tienes propiedad en mi corazón, pero yo en el tuyo soy un alquiler que mañana se puede perder.
No creas que mis lágrimas son por ti, son por lo que no eres capaz de ver.

