Muero de ti

Amanece temprano cuando mis dedos cobran vida. Me avisan casi sin esperarlo, sin sentirlo, son amor disfrazados de piel, coronados por las uñas que tanto cuido, y que en esos momentos son una parte más que prolongan mi cuerpo.
Así, como ahora que te me prolongas en el borde de este pobre corazón, que me robas instantes que te cobran emociones y nacen desde las vísceras, que ven tu luz entre todas y cada una de tus letras, como tu cuerpo, que ahora necesita del mío, y te llama con la voz que se esconde entre la niebla de mis palabras.
La belleza interna que hay en ti, sería un esbozo perfecto del arte no inventado, del surrealismo imaginado, del ocaso borrado en el desamor, de esta pantalla que ahora me devuelve tu sonrisa y tu mirada.
Me dejas ciega cuando te leo, soy muda si te escucho, me vuelvo al horizonte que siendo adolescente, te soñaba sin conocerte, soy una mujer inacabada si no puedo tenerte.
Y la palabra mañana está lejos del pensamiento, pero cerca si te pienso, y el ahora eres tú, que nada me da, y todo me entrega, y existe el amor aunque otros lo niegan, y existes tú en mis ojos que ya se quedan entre tus letras, y soy yo también amor, cuando me mueves a escribir estas letras.
Te ofenden mi amor, lo leo y sonrío, aunque con cierto dolor.
¡Qué sabrán del amor!
No saben como te siento yo.
Te ofenden y escriben su verdad con un billete que no tiene vuelta
pero tú estás más allá del horizonte del que nunca han podido traspasar.
Y ahora que ya sé que te esperaba, no te espero, porque ya me has encontrado.



