Nunca me perderás
Mi piel esculpe deseos grabados en sus pliegues. Se quedan agazapados, escondidos, sólo tus manos los harán despertar.
Tu deseo hacia mí, duerme. Tiene miedo a perderme. Y en mis labios duerme la flor del cariño que te entrego cada día, ella crece con el riego de tu amor, amor que me entregas perdido entre las dudas y tu propio deseo.
En mis brazos tiene cabida tu pecho, en mis ojos descansa tu mirada, en mi ternura está la miel que hace dulces tus palabras.
Nunca me perderás mientras tus manos sigan dibujando el lienzo que descansa en mi mirada.



