Blog Action Day (pobreza)

No creo poder expresar lo que le sucede al mundo. Sí sé, que en él hay injusticia, incomprensión, desigualdad, y falta de acceso a la divina cultura, esa falta de cultura, en el futuro, quitará oportunidades y conocimientos a todos los desprotegidos que cada día me acompañan en silencio.
A veces tengo la sensación que vivimos en un inmenso cubo de basura, algunos siempre estamos en la superficie y hay tanta distancia hasta el fondo, que no podemos alcanzarlo porque nunca nadie nos enseñó a nadar entre desperdicios, ese tipo de brazadas mejor se dan en el agua.
Pero en ese fondo hay ausencia de nanas, botes de cremas que ya nadie usará, y están mezcladas con el fétido olor de lo que está y no se alcanza.
Mientras nos adentramos en la exploración del espacio, en los presupuestos desorbitados de nuevas tecnologías, mientras vemos en la televisión documentales sobre las fortunas que esposas de magnates del oro negro se gastan en modelos de alta costura, el cubo se sigue llenando y los del fondo se siguen ahogando.
Quizá muchos y muchas no se sientan identificados en ese cubo de basura, pero yo estoy dentro y vosotros/as también, aunque a veces se disfracen con etiquetas de marca.
Sí bien es muy cierto que los que vivimos en medios desarrollados debemos aprovecharlo para absorber todo aquello que nos haga crecer, y de alguna forma dejar como herencia a las futuras generaciones, también es cierto que una gran parte del mundo vive en una total anestesia sobre la pobreza.
Hay una parte del mundo que muere, y hoy debemos lanzar un grito de auxilio para la pobreza; no olvidemos que la pobreza en sí misma, también se llama: miseria, ignorancia, enfermedad, hambre, tristeza, desesperación y muerte.
-Si encuentras a tu paso una lágrima perdida, demuestra que en la esperanza, las lágrimas se tapan con besos, caricias, ternura, o sencillamente enseña a sentir una canción y admirar la belleza de una flor, quizás entonces al llegar la noche se vuelva a encender la luz apagada de una estrella, o se deje atrapar por el sueño de la ilusión.-.
Y en ese camino que a todos nos queda por recorrer, yo lo alimento con un breve relato ya por muchos conocido.
Lo escribí una vez cuando me di cuenta, que la excursión de mi hija del día siguiente, y la mirada moribunda de un niño reflejada la noche anterior en las noticias... dentro de mí, se daban la mano.
Ayudo con mis letras, grito con ellas, y con merienda multiplicada por tres cada día, a una niña que se une a mis hijas cada tarde porque no tiene la suerte de volver a casa acompañada, y mira sus bocadillos sin pestañear, y junto a nosotras regresa a su casa con su merienda...ojalá algún día pueda ayudar más.
Amanecer cruzado.
Despierta, ya tienes el desayuno, es día de colegio.
El niño aún sin despertar, dedicó su primer pensamiento a la excursión que había en el colegio, con sólo tres años su ilusión en ese momento era la visita a la granja escuela. Su mamá con el cariño habitual le trajo sus cereales.
Empezó a tomarlos con desgana; ¿Quién tenía ganas de comer?
Los dibujos matinales, le recordaron el sueño de la última noche ¡El sol subía muy deprisa! Había dos campos, uno era verde, muy verde, en el otro el suelo estaba roto y era feo.
-Vamos Jaime es hora de irse. ¡Llegaba la hora de la diversión!
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El horizonte estaba tapado por el polvo, el terreno árido y seco recibía los intensos rayos del sol.
Unas manitas huesudas tiraban de las raíces que crecían entre las
grietas. Su fuerza apenas le sostenía.
Tras un sueño inquieto e intermitente de la última noche, recordaba un sol que subía muy deprisa, nunca se escondía, quemaba mucho, y debajo había dos campos, uno era su casa, y el otro era verde muy verde. ¿Qué era?
Sus ojos reflejaban ansiedad, su mirada desesperación, su vientre hinchado hablaba del hambre.
Una leve sonrisa surgió cuando su madre le ofreció un pecho seco y agrietado, ella le hablaba... ¿Cómo le llamó? no lo recordó, ni tan siquiera tenía nombre.








