Perfume
domingo, 23 de septiembre del 2007 a las 22:25
Mientras decido cuando usar las últimas gotas del perfume francés, se agotan las ideas para inventar nuevos argumentos. Al igual que esas gotas tendrán que estar estratégicamente depositadas en un buen rincón de mi piel, las ideas deberían ser puertas abiertas hacia el argumento que está por nacer.
Ahora sé que tacones me pondré para verle a él, y sé que esas gotas estarán en el rincón del escote que nadie ve, me dibujaré una sonrisa de fresa, y mis ojos serán las ventanas que invitan a lo que ya sabe él…Y el argumento deseado nada en el erotismo de la seducción que se gesta, entre las letras inventadas de mi sueño.
Habrá un vestido diseñado que encaje en mi cuerpo imperfecto, habrá un argumento que me haga el amor, cuando la noche se empeñe en recordarme en un sueño que todo es perfecto.
Y parirán las letras en danza nocturna, las palabras que ahora se esconden en baile inventado.Ausencia mordaz, inspiración vaga y cuñas de plantillas reposando en la imaginación, que se atreven a abrazar a la pasión; y todo sucede mientras se agotan las últimas gotas del perfume francés, adoptando formas en el cristal verde con encajes de diseños desconocidos.
Diseños como aquellos que un día me hablaron al oído de las letras que ahora escribo y, que mañana quizás también me hablen o callen a las puertas de un nombre impregnado de imaginación, que descansa en los diez argumentos de mis dedos.

