Piel
Adentrándose en lo más profundo de su ser, envuelta en el silencio que siempre coincidía con la oscuridad, apoyándose en esa extraña fuerza que le daba la soledad, inventando miles de caricias que sólo podía dibujar en su piel.
Su piel, de tacto indefinido en el tiempo, repleta de arrugas diminutas y escondidas, que ante sus dedos eran huellas vírgenes en el tiempo repleto de ausencias; La piel de él, era la calidez que dividía su corazón en dos.
Siempre llegaba un tiempo de espera, minutos acumulados de erotismo casi secreto, instantes que esperaban para ser nutridos con los besos que eran puerta abierta hacía el deseo, urgencia para dejar palabras disfrazadas en el tacto de sus dedos diciendo te quiero, en su piel; orgasmos anticipados en dos cuerpos que no evitan la corriente que los une.
Ella, ha pasado horas buscando un disfraz que oculte sus pechos, una máscara que embellezca la piel por encima del vientre; y él, no ve nada, solo su piel que por debajo del disfraz, le habla de una música que escucha en sus ojos, cuando sus dedos exploran las huellas que otros no han sabido encontrar.
Y se mueren las horas ante el espejo mirando el disfraz, y se olvidan otras sonrisas que mueren sin poderlo evitar, se atrapa el deseo de renacer mientras el mundo, no sabe qué hacer.
Es tu piel, es mi piel, que al encontrarse se olvidan que ayer no nos pudimos tener.
Y ahora deseo que hoy, nunca más vuelva a ser ayer.



