A punto de despertar
Entre los colores que se anuncian a lo largo del día, camino sin mirar lo que esconde la noche.
Con mis ojos cerrados y arañando instantes a tu corazón, veo siempre tu sonrisa brillar en cualquier rincón de la ciudad.
Hay rostros perdidos que miran sin decir nada. Miradas que se quedan reflejadas en un segundo por el pasar de los caminos sin nombre. Huellas que no dejan polvo en el camino, sonrisas que desaparecen antes de quedarse grabado en tu retina, el paso de los minutos sin sentirte a mi lado.
Eres un reflejo de un bello inventario de atardeceres, un contraste equidistante que nunca ha muerto en el tiempo.
Me abrazas y me besas, cuando el tiempo nos ha robado a los dos los instantes que permanecían callados y sin embargo, ahora, empiezan ha hablar y nos quiere arrastrar para adorarnos en silencio.
Yo no te espero, sólo te siento, y te devuelvo lo que siempre ha sido tuyo. Tengo tu deseo concentrado en mis venas. Está todo a punto de despertar entre tú y yo.

