Quería decirte, que en las noches estrelladas reaparece tu sonrisa ocultando con su fuerza mis lágrimas. Como un destello de luz prisionero en un corazón que sólo late al compás de tu recuerdo, está celosamente guardado el deseo que añorabas.
Quería decirte que entre las alas de este tiempo pasado, sigue prendida tu mirada al decirme adiós, un adiós que peleaba entre el amor y el miedo, un adiós sin remedio para el alma que yo adoraba.
Quería decirte que los besos derramados, se escondían con furor
en la superficie de mis labios, que deseaba que fueras ladrón
de las caricias de mis manos. Ellas ansiaban el tacto aterciopelado de tu cuerpo, aquel verano en la orilla de una playa desierta.
Quería decirte que la añoranza que a veces nos regala la vida,
es una mínima parte de un pensamiento robado al recuerdo.
Quería decirte que nunca olvidé esa estrella fugaz, que nos sorprendió una noche de verano mientras creíamos que nuestro amor, duraría más que su estela.
Quería decirte, a ti, mi primer amor, que esta noche nuestros recuerdos fueron mi inspiración para adorarlos en el paraíso de mi silencio, que nunca un verano fue tan dulce, que nunca fue tan real un sueño, que nunca un adiós pudo lacerar tanto un corazón.