Ser sensual

Verte, escribirte, encontrarte entre emociones desconocidas que inundan el aire, adorarte, buscarte tras el espejo de fragmentos desordenados de mi vida, ver, mirar tu reflejo en mi sonrisa, aunque el amanecer carezca de colores.
Pensarte, ofrecerte el oxígeno que en mis sueños nunca se alía al olvido, dibujarte, dejar que me esboces cuando la sangre te hace nacer la tinta entre tus dedos, ser y estar, cuando recibes y das.
Dejarme apasionar, enredarme en tus fibras, ser sensual en tu pensamiento, olvidarte y recordarte mil veces cada día, ser tú cuando te leo, estar tú en mí, cuando te escribo, y tener mi corazón abierto para escucharte y después sentirte en todos los poros de mi piel, de la que ves, y de la que imaginas.

