lunes, 17 de julio del 2006 a las 00:11
La vida cambia y mucho, en apenas unos instantes puedes llegar a ser feliz o encontrarte muy sola. No sé si alguna vez habéis tenido la impresión de estar inmersos en una rueda loca que gira continuamente y no puedes bajarte por miedo a saltar. Últimamente giro en un movimiento constante de sensaciones confusas y sentimientos que me impiden sentir. Me he dado cuenta que tengo muchas puertas cerradas, se me han cerrado en esta última semana de golpe y soy incapaz de abrirlas. Me siento mal y triste por ello, dicen que cuando una puerta se cierra, se abre una ventana, pero yo me ahogo, no encuentro oxigeno respirable en ningún sitio. A veces tengo la sensación que me hundo muy lentamente en este laberinto que llamamos vida, echo de menos alguna que otra mano amiga, para no sentirme tan sola, pero finalmente lo mejor es dejar mis manos vencidas y esperar que poco a poco entren en calor. Dejaré que el silencio se ocupe de mí, es mi único aliado, el único amigo que nunca me falla, es tan fiel que incluso a veces se refleja en aquellos que más quieres.