Tu oxígeno
Cierra puertas y ventanas, que sólo necesito el oxígeno que tú me das. Condénsame en tu respiración, ésa que te nace cuando clandestinamente deseas robarme la piel. Es todo lo que necesito para no tropezar.
No te importe no ver hoy la luna a través de nuestro cristal, siente el tacto del amor, mírame sin pensar en el exterior.
Y llámame si quieres después…soledad, que me convertiré en tu silencio. Y ya soy soledad cuando me buscas, y ya soy silencio cuando me miras… Mientras avanza la noche, se consumen los instantes que nunca habían sido imaginados, se concentran las palabras no dichas en el acto irremediable de un beso, en el choque brutal de una caricia, en el suave adormecimiento del presente cuando tu cuerpo me hace recordar que, todavía es posible el olvido que nunca se dibuja en tu sonrisa.
Cuando estoy contigo, fluye el agua de cualquier manantial, se dibujan las formas que la erosión ensaya en las montañas, los árboles se acoplan en la distancia de mi imaginación, me muestro a tus ojos, me rindo al tacto de tus manos, me vuelvo agua en el río de tu nombre. Y tú te conviertes en todo lo que callas…con palabras.

